miércoles, 26 de agosto de 2009

La ruptura

Paulino era un joven que trabajaba como gerente de un banco. Al salir de la chamba siempre iba a ver a su novia Oswalda. Ella era la única novia que había tenido, desde la prepa estaban juntos. Ya llevaban como 8 años de relación y él creía que se iban a casar hasta que un día Oswalda le dijo que quería terminar con él ya que se había enamorado de un señor mayor. Paulino le suplicó a Oswalda que no lo dejara, que le diera otra oportunidad, que recordara todos los planes que habían hecho juntos pero Oswalda ya había tomado una decisión.


















A Paulino se le rompió el corazón. Estaba triste, abatido, no tenía ánimos de nada. No podía pensar en otra cosa más que en Oswalda.



















Paulino decidió ponerse una buena borrachera para tratar de calmar un poco su dolor. Llegó a su casa, puso música como para cortarse la venas, sacó la botella de tequila barato y comenzó a beber.

















Paulino bebió y bebió toda esa tarde noche. Cuando se acordaba de Oswalda le tomaba más a la botella.




















Paulino ya estaba borrachísimo, se orinó en sus pantalones, cayó al suelo y empezó a vomitar.


















Paulino de tan borracho estaba como ido. Siguió vomitando y como estaba acostado boca arriba el vomito lo asfixio y se murió.


Fin

miércoles, 19 de agosto de 2009

El hambre asesina

Denisso era un joven que se dedicaba al modelaje y a la actuación. Todavía no era tan famoso, solo había hecho algunos comerciales en los cuales salió de extra y también en algunas novelillas chafas. Todas las mañanas salía en pijama a recoger el períodico para revisar si en la sección de chismes habían hablado de él. Pero una mañana cual va siendo la sorpresa que se encuentra una gran caca de perro afuera de su casa. Había sido el perro del vecino.



















Denisso estaba harto de ese perro porque además de hacerse del dos donde sea también se la pasaba ladre y ladre en la noche. Denisso decidió tomar cartas en el asunto y deshacerse de una vez por todas de ese perro así que preparó una rebanada de jamón a la cual le agregó pedazos de vidrio para que el perro se lo comiera y se muriera.


















Denisso hizo como un taquito de jamón y lo colocó afuerita de su casa para que el perro se lo comiera.



















Ese día iba pasando por ahí un vagabundo que revisaba los botes de basura en busca de algo de comer o de latas de refresco para luego venderlas. Al ir caminando por la casa de Denisso se dio cuenta de que había un rico taquito de jamón.


















El vagabundo sólo había comido ese día un chicle masticado por lo que le vino como anillo al dedo el taquito de jamón y se lo comió todito.





















Siguió su camino revisando botes de basura cuando de pronto empezóa sentir unas molestias en el estómago, sentía como unos pequeños piquetitos.




















El dolor cada vez se fue haciendo más intenso y de pronto ya no pudo caminar, se tiró al suelo y se retorcía como gusano como cuando le echas sal. Sentía como que le estaban apuñalando el estómago.




















De pronto el vagabundo empezó a escupir sangre. Los vidrios del jamón le habían cortado el estómago y otros órganos. El vagabundo después de un rato murió.














Fin.

miércoles, 12 de agosto de 2009

El tocino asesino

Bárbaro era un joven que trabajaba como veterinario en un zoológico. Un día se despertó un poco tarde. Se había desvelado espiando a la vecina. Por lo general siempre desayunaba muy fuerte pero ese día como ya era tarde pues sólo comió unos huevos con tocino.

















Ya se tenía que ir así que sólo se terminó sus huevos, el tocino decidió llevárselo para comérselo un poco más tarde así que lo guardó en la bolsa de su pantalón y se fue a la chamba.


















Bárbaro comenzó su día laboral en la jaula de un león llamado "Verónico". Era de los animales más visitados del zoológico porque éste león había sido rescatado de la casa de unos narcos. Total que ese día Bárbaro tenía que hacerle unos análisis a su caca para ver si no había parásitos.

















Bárbaro se agachó y comenzó a recolectar un poco a de caca en un tubito de ensayo. Cuando éste se agachó pues se salió un poco el tocino que traía en la bolsa del pantalón.


















Verónico estaba dormido pero poco a poco el rico olor a tocino fue llegando a sus narices y lo despertó.














Como el dueño del zoológico era muy tranza pues se robaba mucha lana destinada para la seguridad del zoológico así que las jaulas ni tenían candados ni nada. Verónico era un león muy listo y sabía muy bien como abrir la jaula.



















Verónico se salió de la jaula y brincó directamente sobre Bárbaro. Éste seguía recolectando caca.



















Verónico comenzó a morder a Bárbaro, estaba buscando el trozo de tocino. Bárbaro trataba de safarse de las garras y colmillos del gran Verónico.

















Verónico encontró el tocino pero aparte aprovecho para desgarrar a Bárbaro y comerse algunas partes del cuerpo de éste.
Fin

miércoles, 5 de agosto de 2009

Las enchiladas asesinas

Natalio era hijo de un millonario, él estudió en universidades privadas del país y del extranjero. Tenía maestrías, postgrados y todo eso pero el puso un negocio de juguetes de colección y no le iba bien pero como su papá le pasaba una muy buena lana al mes pues con eso se mantenía. Su negocio era como un hobby. Un día salió temprano de la chamba porque iba a ir a jugar tennis al club.


















Al ir a medio camino el estómago de Natalio empezó a hacer de las suyas. Las enchiladas que había comido en la fonda de doña Eduarda le cayeron mal. Natalio empezó a sentir escalofríos. Sacó un pañuelo desechable y se secó el sudor. Le urgía llegar al baño de su casa.




















Natalio vivía solo en un fraccionamiento de lujo. Al llegar a su casa vio que estaban los dos vecinitos a los cuales les prestaba sus revistas porno jugando con un gato muerto pero como tenía tanta urgencia de llegar al baño pues ni se detuvo a saludarlos.


















Natalio estacionó el carro en su cochera. Ésta estaba como en subidita.



















Apenas apagó el carro Natalio salió como rayo corriendo. Ya se había desfajado, el pantalón ya lo traía abierto ya nadamás para llegar al baño y descargar. Se le iban saliendo uno que otro gasesillo apestoso.




















Con la urgencia de Natalio éste olvidó ponerle el freno de mano al carro.


















De pronto el carro comenzó a irse para atrás y con dirección hacia donde estaban los dos vecinitos que estaban sacándole las tripas a un gato atropellado.




















El carro le pasó por encima a los dos chavitos, triturándoles sus cuerpos y sus cabezas. Los dos niños murieron y quedaron todos embarrados junto con el gato detripado ahí en la calle.

Fin